Las masacres dirigidas a alauitas y drusos en otras zonas de Siria han sido perpetradas por el gobierno de al-Jolani, exmiembro de Al-Qaeda, con apoyo directo de Turquía. El 9 de enero, cuando seguían bombardeando los dos barrios kurdos de Alepo (Ashrafieh y Sheikh Maqsoud) la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, se reunió con Al-Jolani en Damasco y anunció un paquete de ayuda de 620 millones de euros para dicho gobierno.
Asistimos a un nuevo exterminio de una población, silenciado por los medios de comunicación de masas y con la complicidad de los lideres mundiales, una nueva masacre por el reparto colonialista entre los Estados del territorio y el expolio de sus recursos, y a la vez con ello acabar con unas experiencias colectivas transformadoras, feministas, anticapitalistas y de democracia directa.
Llámanos a romper el silencio ante la agresión a Rojava, la complicidad con el genocida gobierno sirio, y acudir y difundir todas las convocatorias en apoyo del siempre luchador y resistente pueblo kurdo.


