NO TODO ESTÁ PERDIDO

Unión Libertaria Estudiantil y del Trabajo
Federación Regional de Cundinamarca

4 de Enero de 2026

La ventana de Overton es el concepto que afirma que, paso a paso, las ideas políticas pueden mutar hasta el punto de que aquello que en algún momento se consideró inadmisible, el día de hoy pertenezca a la normalidad, o visceversa. Estados Unidos se ha encargado de mover esta ventana poco a poco hacia la dialéctica de la guerra. El mundo observó y permitió por décadas los mal llamados “cambios de regímenes” y la intervención de las potencias sobre los países menos poderosos. El resultado es claro: ni el financiamiento de distintos partidos políticos, ni el entrenamiento contrainsurgente de ejércitos, ni las operaciones secretas por parte de aquellos que mueven los hilos de la política burguesa son necesarios. Ahora, cualquier forma de organización que no guste al poder es retirada y bombardeada frontalmente, pero, peor aún— sin que falte el aplauso de quienes observan el espectáculo televisado en tiempo real.

La intervención histórica de las potencias globales sobre los territorios del sur nos demuestra que todo gobierno, régimen o persona  es completamente prescindible, sobre todos si este no es funcional a los intereses del capital. Aplaudir la intervención por parte de aquellos que mueven los hilos de la política burguesa no constituye ninguna garantía de permanencia.

Debemos dejar algo en claro, estamos en contra del régimen de Maduro al igual que lo estamos de cualquier gobierno sin importar la ideología que diga profesar. Todo gobierno, todo Estado, es el resultado de la imposición violenta del poder sobre un territorio históricamente ocupado. Por ello, únicamente creemos y creeremos siempre en el pueblo organizándose a sí mismo en busca de sus propios intereses.

Pero no todo está perdido, ni en Venezuela ni en Palestina ni en Colombia ni en ninguna parte del mundo. Mientras no todas/os agachemos la cabeza y besemos las botas del “Líder”, mientras haya oposición, resistencia y lucha, habrá futuro. El imperio, el Estado y el Capital caen y dan sus últimas demostraciones de poder para intentar mantenerse de pie ante la fuerza del grito que en toda América Latina, como se demostró en 2019 y 2021, escuchamos y vale la pena recordar hoy más que nunca: “Hasta que la dignidad se haga costumbre”. Porque Maduro cayó, pero también caerá Trump cuando el pueblo se alce.

Como ULET, alentamos a recibir con los brazos abiertos a todas las personas que escapen al conflicto en un sentir antimilitarista, pues ningún llamado a la guerra podrá detener la hermandad que trasciende cualquier frontera.

Al quemarse, todas las banderas son negras.


Declaración Pública

SOV Frontera Bio Bio (Solidaridad Obrera Chile – AIT)

Iniciamos el año 2026 con una noticia que nos deja con sabor amargo, si bien Maduro y su régimen no es santo de nuestra devoción, debemos dejar claro que la salida de él no está en manos de un gobierno extranjero como es USA, porque esto puede ser una práctica que se haga común contra los gobiernos que no acepten las directrices del gobierno norteamericano: la invasión estadounidense es un acto de guerra imperialista, y dejamos en claro que condenar lo segundo no absuelve lo primero.

Esta acción se gesta en el primer gobierno de Trump y se pone en marcha con un descaro propio de los autócratas, en esta etapa de su gobierno, la cual en palabras suyas, ya no es solo por el Cartel de los soles, sino por el “robo que Chávez hizo a USA del petróleo” el cual es de ellos. Volvemos a vivir en un imperialismo abierto y, que sin mayores tapujos exige que lo robado le sea devuelto, es decir, queremos de vuelta el patio trasero, revivir la doctrina Monroe.

Esta forma de actuar es la misma que uso Putin para iniciar la guerra en Ucrania, eliminar a los nazis de Asov. Lentamente se va fraguando una nueva estrategia de zonas de influencia de las grandes potencias como son USA, Rusia y China.

La ofensiva imperial no es un retroceso ni una excepción, sino el funcionamiento normal del capitalismo. Las disputas entre Estados por zonas de influencia no superan etapas históricas: reproducen la misma lógica de guerra, saqueo y control social. 

El Estado —sea liberal, autoritario o popular— no frena al capital, es su forma política, es el dispositivo que administra la explotación y disciplina a la clase trabajadora. Por eso, toda salida basada en la defensa de soberanías nacionales o en la recomposición de proyectos estatales no enfrenta el problema, sino que lo gestiona y lo perpetúa.

Como anarcosindicalistas llamamos a reconstruir la resistencia global contra el autoritarismo estatal, no caer en la vieja propuesta de liberación nacional de las izquierdas latinoamericanas, que solo mantiene la falsa idea de autodeterminación. La revolución no puede ser en un solo país, debe ser mundial y con las fuerzas de los y las trabajadores y trabajadoras.

No mas gobiernos liberales ni autoritarios, no mas estados nacionales ni imperiales.

La verdadera autodeterminación y la soberanía popular es cuando nos levantemos contra los poderosos y contra los estados nacionales y tomemos en nuestras manos los aparatos productivos y de distribución.

La verdadera liberación no viene de cambiar de amo. Pasar de un Estado corrupto a una potencia extranjera que viene a “hacer dinero” eso no es libertad, es un cambio de cadenas. La soberanía no la ejerce un presidente, la ejerce un pueblo organizado sin lideres ni dirigentes, sin políticos ni militares.

                     No a la agresión imperial contra Venezuela 

                   América no es el patio trasero de los yanquis.


Source: CNT-AIT Espagnol

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