Desde la Sección de Ramo de Salud Pública de la CNT-AIT de Albacete, queremos posicionarnos con memoria y perspectiva, sobre estos movimientos y la propia situación del Sistema Nacional de Salud. Y es que, son evidentes las altas cargas de trabajo sobre todo en categorías superiores, la falta endémica de personal (se estima que faltan 6.000 médicxs el 80% en atención primaria, y cerca de 90.000 trabajadorxs en enfermería…), la inestabilidad laboral, las remuneraciones insuficientes, la falta de medios y financiación finalista y el agotamiento generalizado por todas estas situaciones que se traducen notablemente en un deficiente desarrollo del recurso.
Desde un punto de vista puramente sindical en la lucha por mejorar las condiciones laborales siempre se apunta hacia la patronal, en este caso los ejecutivos políticos de nivel nacional en cuanto a lo estatutario, y en lo regional en cuanto a condiciones concretas, pero en el Sistema Sanitario Público las decisiones de recorte, desinversión, de precarización o de congelación, no emanan de la plusvalía del trabajo, y al contrario de lo que se piensa, tampoco de mantener los déficits públicos, NO, esa es solo la escusa, emana de la intención política de desmantelar el Sistema Sanitario Público para beneficiar la privatización, tanto interna como externa. El malestar, las cargas de trabajo excesivas, el estrés y la división gremial que generan estas situaciones, trabajan en la dirección del desmantelamiento por si mismas.
Esto es lo primero que hay que entender en cualquier lucha sindical de base, quien se beneficia de nuestra mala situación laboral, y a estas conclusiones se llega de forma directa, sin intermediarios, sin el delegacionismo que decreta por donde ir, sepultando la conciencia, porque es la conciencia de clase la que permite ver y comprender la generalidad, y esto se consigue siempre a través de las Asambleas de trabajadores en los centros de trabajo o incluso participando en las Plataformas en Defensa de una Sanidad 100% Pública, algo que no se hace o se hace poco, conduciendo irremediablemente al sector a la división y parcelación. La función sanitaria es multidisciplinar su labor y resultado es siempre colectiva, como cualquier labor productiva, por eso hay que afrontar las luchas con perspectiva de clase, o se fracasará, que es lo que ha estado sucediendo en los últimos 20 años, perdiendo fuerza laboral y un recurso común por el camino.
En el Sistema Nacional de Salud no se puede luchar laboralmente sin tener en cuenta la intención política neoliberal de todos los gobiernos, que pasa por desmantelar el sistema asistencial de salud común. En este punto debemos señalar la responsabilidad parcial de este hecho en los movimientos de los sindicatos “representativos”, que han impedido desarrollos de deliberación directa, inmovilismo ante el desmantelamiento según quien gobierne y una preocupación mayor por mantener cuotas de poder y negociación que por atender las particularidades de la actividad sanitaria común, la convocatoria de huelga de enero, va en esta línea, se mueven más por miedo a perder el monopolio negociador que por el propio hecho que supone la precariedad y falta de personal en lo laboral, como siempre haciendo más política que sindicalismo.
En cuanto a la parte facultativa, evidentemente imprescindible, sí debemos señalar que la administración política se ha estado apoyando en la posibilidad de la doble función (trabajar en la pública y en la privada a la vez) para intensificar la privatización, y cuando se ha puesto en cuestión este heredado privilegio, es cuando se han movido con más claridad desde sindicatos gremiales acomodados. La formación facultativa también es un hecho colectivo, conducido individualmente, pero facilitado colectivamente con la aportación de los resultados de la fuerza de trabajo de toda la clase obrera, nada se hace solx, todo forma parte de una cadena productiva integral que sostiene cualquier sistema, en este caso el capitalista, y es este sistema diseñado para extraer valor del trabajo de todas y todos, también quiere extraer valor de nuestra necesidad de cura o bienestar, y están ganando, porque en gran medida les estamos dejando, solo por la comodidad de delegar, de seguir los cauces, de cerrar los ojos ante un robo sistemático, en lo laboral, y en lo asistencial…
Unión, acción y autogestión.
Sección de Ramo de Salud Pública de la CNT-AIT de Albacete
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